Luna roja

Luna roja

No se si es la influencia de la luna roja o cual es el motivo, pero puedo evitar pensar en ella. Se que ni se su nombre, pero es imposible archivar su recuerdo y hace tiempo que todo aquello ocurrió y por muy fantástico que pueda llegar a sonar, como lo voy a contar ocurrió, tal vez lo recuerdo como leyenda por el tiempo transcurrido, pero  fue una experiencia inolvidable.
Era mi segundo día en aquel hotel del sur de Gran Canaria, venía huyendo del estress diario y estaba solo, mi mayor objetivo era descansar, llevar unos días de bebe, dormir, comer y desconectar de mis problemas de persona mayor.  El corto descanso del día anterior ya hacía su efecto y me levante con un hambre tremenda así que me habilite rápido para ir a desayunar. Obviamente desayune por dos y cuando me disponía a disfrutar del cafecito final, la vi entrar en el buffet, no era esa mujer espectacular, pero tenía una sonrisa poderosa, y unas curvas generosas. No era lo que ahora llamarían un cuerpo fit, pero llamó poderosamente mi atención, cuando reía en el conjunto de sus amigas resaltaba. Y como allí no era conocido la observe con cierto descaro mientras disfrutaba de mi café.  Creo que fue tan descarada mi mirada que ella se percato y lejos de molestarse al parecer mi interés le gusto y me devolvió un sonrisa y me sostuvo la mirada. Pero como era la hora de ir todo el mundo y ya había cola, apure mi café y me fui a la habitación, sin pensar que aquello fuera a más.
Cuando lo estime oportuno y antes de que se llenaran todas las hamacas baje a disfrutar de una mañana de piscina. Me vino de perlas y aunque el bullicio de los niños en ocasiones te rescataba de mi mundo onírico, lo estaba disfrutando. Al momento de que el animador del hotel como el flautista de Hamelin se llevo a la mayoría de los chiquillos de otro lugar de las piscinas, se acerco el rumor de unas risas que me resultaron conocidas, me volví y me levante las gafas de sol y efectivamente ahí estaba ella con sus amigas y dorando su cuerpo al sol. Dude que hacer pero en la duda se cruzaron las miradas y otra vez me devolvió la sonrisa, incluso al entrar en el agua con sus amigas de las arreglo para llegar cerca y con sus juegos salpicarme con el agua y aprovechar para pedirme disculpas, que fueron aceptadas con mi mejor talante.
La tarde pasó entre la siesta y la lectura. El momento de la cena llego y no niego que mientras masticaba tenía en la cabeza la idea de encontrarla pero eso no ocurrió, me fui a ver la animación del hotel, pero duré poco pues el cansancio se apoderó de mi rápido. El día siguiente paso sin ningún encuentro al no coincidir el las comidas y en mi salida por los alrededores a ver mundo más lejos del hotel.
Sería mi ultimo día cuando después de cenar y estar contemplando la animación de un cantante espectacular, cuando a mis espaldas escuche alboroto de voces femeninas que se acercaban. Para mi suerte se sentaron en la mesa de al lado casi invandiendo mi espacio, pero allí estaba ella mirando picarona y mandándome sonrisas de vez en cuando. La situación era un poco infantil y como creí que no había nada que rascar y ya tenía en mente que me quedaba poco para mi vuelta, apure mi ultima copa y me dirigí a mi habitación, no sin antes pasar por recepción para despejar un par de dudas. Es justo en es momento cuando veo que ella se levanta y sale de la sala de espectáculos.
Por el largo pasillo oi detrás de mi unos pasos que acompañaban los míos, sin darme la vuelta llegue a mi habitación y al entrar no cerre la puerta y me dirigi al balcón para correr la puerta y refrescar el entorno. Sentí un clic al cerrarse la puerta, me gire y allí estaba ella de pie frente a mi. Sin mediar palabra nos acercamos y empezamos a comer la boca y tocar todas aquellas partes del cuerpo que aun cubrían nuestras ropas.
No se como ocurrió pero en un periquete, estábamos desnudos y mi polla era su postre, que manera de disfrutar de mi polla,   parecía un músico absorto en la ejecución de una pieza musical, a mi me temblaba todo el cuerpo. Trepo hacia encima de mi mientras terminaba de tumbarme en la cama y mientras me recorría a besos llego a mis oídos para susurrarme un “comeme” que fue una orden inmediata, recorri sus orejas, su cuellos, me deleite en sus pechos, fui besando cada centímetro de su piel hasta el ombligo donde jugué un poco, para seguir hasta su coño donde, parada obligada, trate de hacerla sentir lo mejor que pude. Algo hizo efecto pues se retorcía en la cama, mientras mi cara y boca cada vez estaba más empapada. Cuando volvi sobre mis pasos y subía para arriba, se zafo de mi me volteó y se puso encima mia.
Buf tras fugazmente toquetearme la polla, se ensarto en ella y empezó con un leve vaivén, que me permitia contemplarla en todo su esplendor, pero fue acelerando poco a poco y mientras crecia la intensidad de sus suspiros y gemidos, desde mis adentros se iba apoderando una extraña fuerza que me sacaba de sitio. Al final la locura de gemidos, suspiros, respiraciones aceleradas, termino con mi vientre empapado y escurriendo y mi polla eyaculando como si el mundo se acabara para siempre. Quede rendido y con ella a mi lado tendida. Se dirigió al baño un momento y cuando volvió se acurruco en silencio a mi lado por un corto espacio de tiempo que a mi me pareció una eternidad en el paraíso. Pero como un sueño que se acaba, se levanto se vistió y antes de irse me dio un fuerte besos con un sentido abrazo y con un guiño de ojos se esfumo tras la puerta.
Tarde en pillar el sueño, tratando de no perder el gusto que se me quedo en el cuerpo, pero cai rendido. A la mañana siguiente estuve tratando de coincidir con ella, pero no hubo manera. Pero justo cuando iba a entrar en el taxi que me devolvía al aeropuerto y a mi vida, llego a mis oídos el delicioso alboroto de unas risas, me gire y efectivamente allí estaba ella con sus amigas camino a no se donde. Me quede esperando una ultima mirada que no llevo, asi que entre en el taxi y mirando por la ventana ya acometía la vuelta a la rutina, Pero la vida me tenía reservaa una ultima sorpresa, al demorar la salida de las instalaciones el taxista, al parar en un paso de peatones el destino o la casualidad quiso que ella con sus amigas pasaran por delante y justo cuando ella subía a la acera y el taxis retomaba el camino se encaro con mi ventana, me miró, sonrio y me guiño un ojo, para luego perderse en la entrada del centro comercial.
El trayecto al aeropuerto y el del vuelo de vuelta lo hice en silencio y con este recuerdo en la memoria que hoy 4 años después sigue vagando por mi mente.

Publicado por: auritaloco
Publicado: 04/06/2022 18:32
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Comentarios: 1
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Comentarios (1)

rjmencey | 06/06/2022 08:37

Un sueño... maravillosamente vivido

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